ENTREVISTA: Leonardo Chiachio & Daniel Giannone  /  Un lugar bajo la luz

ENTREVISTA: Leonardo Chiachio & Daniel Giannone / Un lugar bajo la luz

T/ Agustina Fernandez F/ Gisela Filc

 Esta pareja de artistas argentinos, dupla en la vida y en el arte, desborda de premios y muestras en las instituciones de arte más prestigiosas del mundo, mientras borda con entusiasmo un relato sobre el amor, la identidad y la búsqueda de la felicidad.
 “El arte no reproduce lo visible sino que hace visible”,
Paul Klee

A principios del 2000, durante la despedida-happening del artista Chino Soria, amigo en común que se erradicaba en otro país, Leonardo Chiachio y Daniel Giannone se vieron por primera vez. “Llegué un poco borracho y drogado –recuerda Leo–, vi un rubio precioso, me súper impactó. Fuimos al balcón y le di un beso. Intercambiamos teléfonos y nos llamamos. Al instante empezamos a trabajar y a vivir juntos”. Luego, Daniel cuenta su versión: “Me pareció un reo. Me encantaba que era desfachatado, que estaba borracho. En ese momento representó todos los permisos que yo no me daba. No fue el primer hombre que conocí, pero me fascinó cómo se desenvolvía, borrachín, lo opuesto a mi en ese lugar. Y cuando me dio aquel beso, sin preguntarme quién era, me desarmó. Entonces, me permití desarmarme”.
Pasaron quince años de aquello. Siguen juntos, en la vida y en el arte, como les gusta decir. Y, mientras bordan –porque nunca dejan de hacerlo– conversan, discuten, escuchan música, reflexionan y dan entrevistas, como ésta. Todo transcurre dentro de un departamento del barrio porteño de Congreso, en un edificio histórico conocido como La Piedad. Allí, junto a su trío de perros salchichas –Piolín, el macho preferido, su mujer Chicha y su hija, la Dorado “porque es trans”–, L&D vienen construyendo un relato sobre el amor, el entusiasmo, la identidad, el arte y la vida.
Todo esto queda impregnado en su obra, en cada hilo que bordan, testigos coloridos de la voracidad de su trabajo. Pero es recién cuando estas maravillosas piezas salen de esa especie de museo-santuario, que es su casa-taller, cuando se hacen visibles. Ese momento de iluminación, luego de tanto esfuerzo y tiempo dedicado, es la gloria de la dupla, cuando lo íntimo se hace público, cuando el sol baña lo oculto con su luz, cuando el arte sale al mundo y ya no les pertenece a ellos, sino a otro, alguien que quizá necesite de la verdad de Chiachio y Giannone para descubrir la suya.
“El viernes vimos un documental de Carlos Jáuregui* (El Puto Inolvidable) que es muy lindo, y a mi me dejó pensando en el tema de la visibilidad –cuenta Daniel–. Uno a veces hace cosas y no sabe por qué. Pero el tiempo te ayuda a entender. Esto de mostrarnos juntos, trabajando, rompiendo con la idea del artista solo, y bordando… Cuando lo escuchaba a Jáuregui sobre la importancia de hacerse visible, él fue el primer gay que salió en una revista a decirlo. Siento que hubo algo de eso en nosotros desde el principio, como un acto casi rebelde”.

contenidos relacionados

SILVINA OCAMPO: Buscar la sombra 2024 GF #20 (2018)

SILVINA OCAMPO: Buscar la sombra

T/ Guchy Fernandez
F/ Gentileza de Penguin Random House


Banda de sonido recomendada para leer esta nota: Brahms (Silvina amaba sus Liebeslieder Waltzes). También le gustaban: Bessie Smith, Tina Turner, Gardel, Piazzola, Schumann y Chopin (así que si quieren pueden ir mechando).



Confesó que se sentía “el etcétera de la familia”. Ocurre que era la menor de seis hermanas, Victoria Ocampo a la cabeza. Y así como la mayor fue todo lo que estaba bien, Silvina, que también encontró su lugar en la escritura, se ubicó en los márgenes, en el cuarto de planchado, arriba del cedro de su mansión de verano donde esperaba a los mendigos para darles leche con nata, siempre en la sombra. Pero aquí no vamos a poner a Silvina en ese lugar en el que la mayoría la pone: el de la pobre desplazada contra su voluntad, opacada por su hermana y su gran amor, Adolfo Bioy Casares, incluso también por su amigo Borges. Ocurre que ella se sentía cómoda en la sombra, “soy íntima”, decía. Se escondía de la gente tras sus icónicos anteojos de marco blanco y vidrio templado o se tapaba la cara paras las fotos. No le gustaban las entrevistas, las fiestas, los homenajes, no hacía relaciones para beneficiarse, más bien al contrario: era ella la que beneficiaba a los demás con su mirada, su humanidad y sus excentricidades. Construyó una obra tan genuina como ella misma, que te seduce, te atrapa y te lleva a ese lugar oscuro que tanto disfrutaba.

Seguir leyendo
PATTI SMITH: La señora punk 2024 GF#14 (2016)

PATTI SMITH: La señora punk

Conocida como “la madrina del punk”, esta poeta, cantante y artista norteamericana es uno de los pocos íconos de los años setenta que sobrevivió a aquel genial verano del amor para contárnoslo. La suya es la historia de una outsider, la chica de pueblo que quería ser artista y que a fuerza de una propuesta estética y conceptual inédita lo logró. Vaya aquí el intrincado camino que tuvo que recorrer. Hasta hoy. 
Seguir leyendo